Todas las calculadoras
Todas gratuitas, sin registro y funcionando enteras dentro de tu navegador: nada de lo que escribes sale de tu ordenador.
Qué cabe y cómo se coloca
Lo que te van a facturar
Que además sea legal
Cómo están agrupadas
Lo que te van a facturar. Un transportista no cobra por lo que pesa tu envío, sino por lo que pesa o por lo que ocupa, lo que salga más caro. Cada modo de transporte usa un ratio distinto para convertir volumen en kilos, y son ratios que no coinciden entre sí: el divisor 5.000 de la paquetería, los 250 o 333 kg/m³ del grupaje, los 167 de la IATA en aéreo, los 1.000 del marítimo LCL. Aquí entra también el metro lineal, que es el que aparece en la factura cuando la mercancía no se puede apilar y bloquea el suelo del camión.
Qué cabe y cómo se coloca. Cuántas cajas entran en un palé, cuántos palés en un contenedor, y qué pasa cuando los bultos no son todos iguales. Las piezas redondas se calculan con anidado hexagonal, que es como se cargan de verdad y no como sale de dividir anchos.
Que además sea legal. Un camión puede estar dentro del peso total y fuera de norma por ejes, y la multa es la misma. Aquí está el reparto por ejes, la clasificación NMFC del transporte estadounidense y el trincaje según la EN 12195-1.
Qué tienen todas en común
- Enseñan la aritmética. Debajo de cada resultado está la operación con sus números, para que puedas contrastarla con la factura o con lo que te dice el transitario. Una cifra sin la cuenta detrás no sirve para discutir nada.
- No envían nada. Todo el cálculo ocurre dentro de tu navegador. Las medidas, los pesos y las cantidades que escribes no salen de tu ordenador, no se registran y no se guardan. Puedes desconectar la red y siguen funcionando.
- Se imprimen. Cada herramienta tiene una hoja preparada para papel o PDF, con los datos, el resultado y el dibujo, para adjuntar a una expedición.
- Se comparten por enlace. Los datos viajan en la dirección, así que puedes mandarle un cálculo entero a un compañero sin que tenga que teclearlo otra vez.
- Sin registro y gratis. No hay cuenta, no hay versión de pago y no hay límite de usos.
Lo que no son
No son una báscula ni un dictamen. Las taras, las cotas y los ratios por defecto son los habituales del sector, no los de tu vehículo ni los de tu tarifa: cada página dice de dónde sale cada número y cuáles son sus límites, y en un envío que importe hay que contrastarlos con el transportista. Sirven para saber qué preguntar y para detectar una factura o una carga que no cuadra, que es justo donde se pierde el dinero.